Abro los ojos
de golpe y todo regresa a mi cabeza de golpe haciendo que comience a zumbar,
¡Por Dios! Cierro los ojos con mortificación y me siento en la cama. Estoy con
una polera talla extra grande de Klaus. Estoy en la cama de Klaus.
Estoy en Nueva
Orleans.
No puedo evitar
pegarle mentalmente una patada en el culo a una vocecita que me comienza a
reprochar, haciendo que se silencie por fin. Me muerdo el labio instintivamente
tratando de contener una sonrisa que se me forme en el rostro. Siento un
cosquilleo especial, algo como dfhsdjhfs en medio del estomago, una emoción,
fuerte.
Tapo mi ojos y
luego me llevo el pelo hacia atrás ¡Volví a acostarme con Klaus!
-Hola
amor...-Me dice una voz muy familiar. Me giro hacia él y noto su cuerpo
relajado, absolutamente vestido apoyado despreocupadamente en el umbral de la
puerta. Junto mis cejas en señal de auto-reproche, que digamos, esto es
demasiado intimo, muy...¿de pareja? El libro de reglas de dormir con un chico
malo dicta lo siguiente:
1. Levántate
antes que él, vístete y lárgate sin que lo noté.
2. Lo más que
se pueden permitir es una frase absolutamente egoísta, algo así como “buen sexo”
3. Jamás le sonrías
con cara de estúpida enamorada.
Yo no había
seguido ninguna de ellas.
-Traje el
desayuno –me dice sentándose a los pies de la cama con una sonrisa preciosa.
Sus ojos están brillantes y me mira de una manera especial como cuando
estuvimos juntos la primera vez en el bosque de Mystic Falls. Él alarga una
mano hasta mi rostro y con la punta de los dedos me regala una caricia que apenas
siento. Yo le sonrió y ¡al diablo con las jodidas reglas! Me acerco hasta él y
junto mis labios suavemente mientras con la otra mano le robo el vaso con
sangre. Me alejo de él medio sonriendo y llevo el liquido a mis labios. Sabe
estupendo.
-Humm –saboreo
y siento el calor bajando a mi estomago- gracias y buenos días –susurro con un
poco de vergüenza. Creo, solo creo, que mis mejillas están un poquito rojas.
-Ha sido un
gran despertar Caroline, adoraría que fuera algo que se repitiera a diario –me murmura
con los labios muy cerca de los mío. Me muero el interior de la mejilla
tratando de mantener todas mis emociones a raya. Estar con Klaus es como estar
en otra parte del mundo donde los problemas no existen y es como si yo tuviese
otra vida, una muy distinta a la de Mystic Falls.
Bueno, ¿qué
puedo decir? Anoche por primera vez pude dormir con los dos ojos cerrados.
-Gracias –le digo
tomando su camiseta en un puño acercándolo más a mí. Juro que no lo hago por el
interés que tengo en que esté de buen humor cuando le lance mi suplicara para
que haga una visita a Mystic Falls con sus brujas. Lo hago por puro, dulce y
sabroso placer. Tiro más de su polera hasta que nuestros labios se están rozando.
Klaus toma la
parte de atrás de mi cuello con la fuerza suficiente para que nuestros labios
se junten con potencia. El muerde mi labio y yo entreabro mi boca para darle
paso al calor de su lengua. La siento rozando suavemente mi paladar y no puedo
contener soltar un suave gemido que hace que rápidamente Klaus se anime y me
tira hacia atrás en la cama, mientras se pone sobre mí con un felino, sus
rodillas hundiendo la cama y sus brazos haciéndome prisionera de su calor
desorbitante.
No sé cómo
alguien puede ser así de ardiente.
Mi mirada esta
puesta en la suya, y cuando estamos a punto de besarnos, alguien nos interrumpe.
-¡Que linda
escena! –Susurra una voz de zorra que retumba en mi cabeza haciendo que de
pronto el calor que estaba debajo del ombligo se me suba a la cabeza- somos una
pareja tan moderna Klaus... ¿me puedo unir? –Yo giro mi rostro para ver un
cuerpo flacucho y sin mayor gracia apoyada en el umbral de la puerta, tal como
estaba Klaus hace unos ¿cinco minutos?
Empujo a Klaus
con ambos brazos haciendo que caiga pesadamente a mi lado en la cama. Él no
hace ni un esfuerzo, de hecho creo que cae con mortificación. Lo observo por un
segundo, mientras se lleva ambas manos al rostro y se lo restriega. Lo fulmino
con la mirada.
-¿Qué demonios
hace la zorra aquí? –Exijo con la voz, mientras con la mano corro las colchas y
me bajo de la cama. Estoy dispuesta a encararla -¡Hice una pregunta!
-Eso debería preguntártelo
yo a ti ¿qué haces aquí Vampirita? –me dice cruzando los brazos debajo de sus
pechos mientras alza una ceja negra. Yo ruedo los ojos antes lo estúpida que es
su pregunta.
-¿No es obvio?
–le respondo con una pregunta mientras camino peligrosamente hacia ella. Me
debe varias la muy desgraciada y a eso se le suma la interrupción a mí momento con Klaus.
- Pensé que las mujeres como tu se vendían solo en la noche –dice con media
sonrisa y estoy a un paso a lanzarme contra ella a arañarle la cara cuando unos
brazos se cruzan por mi cintura en un movimiento rápido y hace que mis pies ya
no sientan el suelo.
-¿Qué haces aquí zorra? ¿No te bastó con compartir saliva conmigo al
meterte con Tyler? –grito tratando de zafarme de los brazos de Klaus que
pareciera que me están asfixiando tratando de sostenerme. Siento su pecho subir
y bajar violentamente cuando Hayle dice lo que menos esperé que dijera.
-¿No le has dicho Klaus? –y con eso nos mira a ambos. Entierro mis uñas en
sus brazos y él me suelta dejando salir un suspiro y yo me giro para observar
su rostro. Parece culpable, y de pronto un frío hace que la piel se me hiele
por completo. Con los ojos clavados en él, le pido una explicación cuando alzo
una ceja.
-¿No me has dicho qué Kla-us? –susurro con los dientes apretados. Él tensa
su mandíbula y dirige su mirada a Hayle.
-Déjanos solos
-¿Y perderme esto? ¡Joder, no! Soy parte de esto...Klaus será papá Caroline–dice
ella con una media sonrisa llevándose una mano al vientre. Yo pongo atención y
siento en ella un doble latido de un corazón muy suave. Mi boca se entreabre
para captar una bocana de aire porque al parecer mi corazón dejó de latir y se
me olvidó como respirar. Siento un nudo en el estomago mientras se me forma
algo pesado en la garganta. Me giro hacia Klaus y él asiente, confirmando todo.
Mis ojos pican y no lo puedo creer. Es estúpido, no somos nada, pero duele.
Duele mucho.
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Mis más sinceras disculpas, perdón por el retraso, pero como les dije por twitter tuve una semana realmente caótica y bueno, al fin me quedó un tiempo para escribir . Gracias por la paciencia y espero que les haya gustado el capítulo. El Lunes entro a clases y Preuniversitario -jodeeer- así que tendré menos tiempo, pero prometo escribir cada vez que tenga una ventana o un tiempo libre.
PD: Sé que el nombre es "Hayly" pero no me gusta, así que para mi el nombre de la lobita es Hayle.
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