Lo miro con
los ojos bien abiertos y me sonríe.
-Que apropiado
por parte de mi hermanito –Susurra a mi oído muy suavemente. Se escuchan
claramente las notas de un piano, la tonalidad es lenta, romántica y casi me
derrito cuando Klaus lleva su mano suavemente hasta mi cintura y busca mis
dedos, ambos entrelazamos las manos. Yo me apego más a él buscando su calor.
Apoyo mi cabeza en su pecho y puedo sentir claramente el sonido de su corazón
latiendo. Estoy a punto de hacer un comentario mordaz y me sonrió. Él se ríe y
se separa un poco de mi
–Sí Caroline, tengo corazón. Cuando vuelve a pegar su
cuerpo al mío comienza a moverse lentamente, guiándome en el baile. Ay, diooos,
es un perfecto bailarín y no lo puedo negar, es una de las cosas que se agregan
a su lista de “cosas que Klaus hace bien además de matar y conseguirme vestidos
lindos”.
Me siento
mucho más pequeña, estoy sin zapatos y Klaus es casi un cabeza más alto que yo.
Nos movemos suavemente al compás del piano, él extiende su brazo y me hace
girar una, dos veces con velocidad y me detiene. Siento mi corazón acelerado y
es perfecto, ese momento es absolutamente perfecto.
Él cruza una
mano por la parte baja de mi espalda y yo no resisto la tentación así que
alargo mi brazo y tomo la parte de atrás de su cuello, atrayéndolo a mí. Él se
arquea a mí y aprovecho la ocasión para besarlo, lo hago suavemente, tomando su
labio inferior. Lo sorprendo absolutamente porque por un segundo su mano a mi
alrededor se tensa y luego se relaja, puedo sentir una sonrisa entre sus
labios, quizás mañana me arrepienta, quizás cuando vuelva a Mystic falls lo
haga con el corazón roto o odiándome por haber hecho lo que hice, pero en este
momento lo necesito, aquí, cerca de mí, porque me siento amada, única, preciosa
a su lado.
Los brazos de Klaus me alzan y yo envuelvo mis
piernas alrededor de su cintura. En un par de pasos mi espalda siente como la
cama se hunde con nuestro peso, los labios de Klaus son suaves y es como si no
tuviesen apuro. Su brazo está apoyado en el colchón para no aplastarme y su
mano derecha recorre mi cara, con sus dedos, muy suavemente como si tratara de
delinearla. Yo sumerjo mis dedos en su cabello cuando él me muerde el labio
suavemente, tirándolo. Estoy perdida en ese momento, en sus ojos que parecen
tan claros, tan llenos de luz y estoy cayendo en todo lo que es Klaus, estoy cayendo
cuando él acaricia mi cintura con los dedos delgados, estoy cayendo cuando
siento el roce de su jeans, cuando parto su polera en dos pedazos, cuando él
desabrocha mi brasier y besa lentamente mi cuello. Y no me importa nada más que
eso, sus labios sobre mi piel, su cuerpo, su ternura, su roce, sus suspiros, el
latido de su corazón, sus ojos mirando los míos, con un brillo que no puedo descifrar,
cuando entra en mí muy despacio mientras entrelaza sus dedos a los míos.
-Solo date por
vencida Caroline...-Y en ese segundo, cuando todo no puede ser más intenso, yo
ya no tengo barreras que me separen de él y con toda la certeza puedo decir que
estoy enamorada de Klaus.
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