-¿Nueva
Orleans? –me pregunta ella cuando está a mi lado.
-¿Preguntas en
serio? –le digo mientras guardo una chaqueta de cuero en la maleta- ¿cuero está
bien verdad?
-Claro –Responde
Elena juntando sus cejas. Le pido que me pase unos jeans del closet y ella los
saca y comienza a doblar en completo silencio.
-¡Bien! Sé que
no es la mejor idea ir hasta Klaus y pedirle por bolitas de dulces que regrese
con unas cuantas brujas malas a petrificar a Silas, pero hay que intentarlo.
-Caroline, te
apoyo –me dice sinceramente pasándome un par de jeans- es solo que...¡Es Klaus!
-Lo sé Elena,
pero no hay una mejor opción –murmuro sentándome en el borde de la cama- a
media noche tuve otro ataque de Silas, de pronto el sonido de la lluvia me
perturbó, sentía calor y frío en mi cuerpo, angustia, aquí –susurro poniendo mi
mano sobre mi vientre- y la sensación fue horrible, no podemos permitir que
esto siga sucediendo
-Me preocupa
más tu situación con él, ya sabes, estuvieron juntos ...
-No significó
nada, no para mí –Le a digo a Elena, y
en ese instante me quiero patear a mi misma porque sé que es mentira.
-La negación
es lo peor Caroline
-Tú sí que
sabes de eso ¿no Elena?
-¡Por lo mismo
Caroline! No hay nada peor que ser insegura con respecto lo que quieres y sientes. Quieres a Klaus y
eso no está mal
-¡Claro que lo
está! –le digo llevándome ambas manos a la cara- te ha hecho tanto daño a ti, a
mis amigos... ¡trató de matarme!
-Lo sé
Caroline odio decir esto –Dice Elena sentándose a mi lado- pero cuando un
persona así de retorcida y oscura es capaz de hacer algo bueno por ti, tan solo
si es capaz de mostrar misericordia o amor por ti, es porque no todo está
perdido...Significa que esa persona sí puede amar, que algo queda de humanidad
en él...al final del día eso es lo que importa
-Lo dices más
por ti que por mi –le digo yo dedicándole una sonrisa, mientras sus palabras me
comienzan a clavar el cerebro.
-Yo con Damon
lo asumí. Él cambió, mostró amor y aunque a veces sea estúpido e impulsivo, la
razón que hay detrás es más fuerte y no por eso, yo no seré feliz a su lado, castigándome
y castigándolo a él por ser quien es.
-Wooh –le digo
poniendo mi cabeza en su hombro- hemos crecido tanto –susurro después de una
larga pausa- desde que todo comenzó y nuestras vidas han sido desquiciadas
-Muchos se
preguntarían como soportamos tanto, tantas perdidas, tantos riesgos...
-¡Demasiada
profundo, cuando tengo que convencer al Vampiro más antiguo que nos venga a
ayudar! –le digo, y me digo a mi misma poniéndome de pie de un salto. Hay mucho
que hacer.
Desde de lo
que fue quizás una hora de empacar lo más básico con ayuda de Elena, me senté
un segundo a dejarle una nota a mamá de que viajaría a Nueva Orleans, no le
especifico porqué voy hasta allá, pero supongo que entenderá.
Cuando me he
asegurado de llevar lo necesario, corro en busca de un elástico. Me tomo el
pelo en una cola de caballo lisa y me miro a cuerpo completo en el espejo. Un
vestido ajustado negro que con suerte alcanza a cubrirme bajo los muslos,
botines negros y una chaqueta negra. Me veo como el doble femenino de Damon y
me da escalofrió. No es muy mi estilo, pero sí el de Nueva Orleans, una ciudad
llena de movimiento y brujas, por lo que sé. Deben verme como una vampira
malvada y segura de sí misma, si no, terminaría devorada por otro vampiro. Me
chequeo una vez más y bajo las escaleras rápido.
-Caroline – Tyler
desde la entrada. Me sorprendo y lo miro a los ojos, parece cansado, por un
segundo, cuando escucho el latido de su corazón pienso que es una pésima idea
viajar, pero luego recuerdo el resto, la parte que no es bonita de nuestra
historia.
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