Comienza a
sonar Radioactive de Imagine Dragons y esto no puede ser más jodidamente sexy.
Klaus pasa su palma abierta desde mi cintura hasta la parte baja de mi espalda.
Yo alzó mis ojos
-Cuidado donde
pones las manos –le susurro suavemente. Él me sonríe y pasa su mano de regreso
a mi cintura, en un movimiento rápido su palma se va a mi vientre y lo empuja
con la fuerza suficiente para mantenerme inmóvil. Me muerdo el labio suavemente
y el vuelve a poner su mano sobre la curva de mi cuerpo y se lanza hacia mi con los labios
semi abiertos. Su respiración es agitada y la mia se pone a mil cuando siento
sus labios calientes sobre los mios. Klaus sabe como besar. Primero ataca mi
labio inferior succionándolo suavemente, y luego el superior. Me lo muerde
ligeramente, lento y yo pierdo la cabeza. Acelero el beso, quiero su violencia,
me gusta su fuerza, me gusta su parte más animal. Subo mis manos abiertas hasta
su pelo, introduciendo dedo por dedo en su cabello rubio corto, eso me permite
medio controlarlo. La mano derecha de él se mueve por mi cintura, subiendo y
bajando lentamente, se comienza a hacer una tortura. Yo bajo mis manos hasta su
cuello, sujetándolo suavemente cuando su boca se desplaza por mi mejilla dando
suaves besos. Cierro los ojos y mis manos se desplazan por su pecho duro, tomo
con ambas manos su polera negra y exijo más. Quiero más de Klaus. Él muerde
suavemente mi mentón y yo comienzo a perder el control de mi cuerpo, mis
instintos.
Siento la música a lo lejos ambientando todo esto y la electricidad entre nosotros es potente palpable. Mis manos siguen descendiendo por su pecho hasta alcanzar un costado de su cinturón. Aferro mis dedos a él y lo tiro hacia mí, sus caderas casi chocando contra las mías. Siento como mi pecho sube y baja mientras un calor insoportable me está consumiendo. Klaus se aleja unos centímetros y yo me quejo del abandono de su boca con un suave gemido. Siento como sonríe, yo abro los ojos lentamente, reacostumbrandome a las luces bajas del local. Los ojos de él brillan de deseo. Baja sus ojos hasta su mano que comienza a subir de nuevo desde mi cadera, pasando por mi cintura y costillas hasta posicionarse con la palma abierta en el costado de mi pecho. Klaus alza sus ojos para observar mi cara cuando pasa el pulgar lentamente sobre la tela del vestido que cubre mi pecho. Yo cierro los ojos, la corriente de placer y deseo desenfrenado recorre toda mi columna vertebral, haciendo que arquee la espalda por más. Perderé el control, estoy a punto de perder el control. Él se vuelve y sus labios se posan en mi frente. Me siento desconcertada por completo, esto es totalmente caliente, su dedo sobre mi pecho, su cadera pegada a la mía haciendo que sienta la dureza de sus pantalones y sus labios dándome suaves besos ¿para calmarme? Sacudidas avanzan por mí y dejo caer mi cabeza dejando salir pequeñas cantidades de aire tibio. Instintivamente mis labios se van a la pequeña vena que late a un lado de su cuello. La beso suavemente y luego la mordisqueo por encima de su piel. Me siento radioactiva, siento como respiro productos químicos, como Klaus me consume en todo lo que es él, lo siento en mis huesos, en mi carne, en mi piel.
Siento la música a lo lejos ambientando todo esto y la electricidad entre nosotros es potente palpable. Mis manos siguen descendiendo por su pecho hasta alcanzar un costado de su cinturón. Aferro mis dedos a él y lo tiro hacia mí, sus caderas casi chocando contra las mías. Siento como mi pecho sube y baja mientras un calor insoportable me está consumiendo. Klaus se aleja unos centímetros y yo me quejo del abandono de su boca con un suave gemido. Siento como sonríe, yo abro los ojos lentamente, reacostumbrandome a las luces bajas del local. Los ojos de él brillan de deseo. Baja sus ojos hasta su mano que comienza a subir de nuevo desde mi cadera, pasando por mi cintura y costillas hasta posicionarse con la palma abierta en el costado de mi pecho. Klaus alza sus ojos para observar mi cara cuando pasa el pulgar lentamente sobre la tela del vestido que cubre mi pecho. Yo cierro los ojos, la corriente de placer y deseo desenfrenado recorre toda mi columna vertebral, haciendo que arquee la espalda por más. Perderé el control, estoy a punto de perder el control. Él se vuelve y sus labios se posan en mi frente. Me siento desconcertada por completo, esto es totalmente caliente, su dedo sobre mi pecho, su cadera pegada a la mía haciendo que sienta la dureza de sus pantalones y sus labios dándome suaves besos ¿para calmarme? Sacudidas avanzan por mí y dejo caer mi cabeza dejando salir pequeñas cantidades de aire tibio. Instintivamente mis labios se van a la pequeña vena que late a un lado de su cuello. La beso suavemente y luego la mordisqueo por encima de su piel. Me siento radioactiva, siento como respiro productos químicos, como Klaus me consume en todo lo que es él, lo siento en mis huesos, en mi carne, en mi piel.
Siento a Klaus... lo suficiente cerca de mí como
para que mi sistema explote.
Y de pronto,
cuando siento su boca nuevamente sobre mi cuello, sus manos presionando cada
vez más mis caderas, cuando ya no hay espacio entre nosotros, mis emociones se
salen de los limites y mi sistema explota. La sangre se me calienta hasta
niveles increíbles y de pronto con ambas manos sobre su pecho lo estoy poniendo
contra la pared. Mis ojos han cambiado, siento las venas alrededor de ellos inflamándose
y mis colmillos saliendo, abro los labios y quiero sangre. Mi estomago se desgarra
por dentro como si lo abrieran con garras. Grito de dolor y lo tomo por detrás del
cuello con las manos firmes. Necesito sangre, necesito sangre, necesito sangre
es lo único que tengo en la cabeza en ese momento. Mi corazón palpita demasiado
fuerte y siento una gota de sudor en mi frente, todo ocurre muy rápido, son
solo segundos, mis venas secándose en mi interior. Mi espalda vuelve a chocar
con la pared fuerte, siento como se agrieta con el golpe. Klaus me sostiene de
los hombros con fuerza.
-¡Caroline! –grita
con fuerza, veo con los ojos borroso su rostro serio, sin una gota de emoción,
su mandíbula está totalmente apretada, las ventanas de su nariz se abren una y
otra vez para dejar entrar y salir grandes bocanadas de aire. Cierro los ojos y él me
vuelve a sacudir. Cuando los abro el dolor en mi interior aumenta y gimo. El
cuerpo se me debilita por un segundo y de pronto, algo vuelve a explotar desde
mi vientre, adrenalina pura subiendo por mis venas y vuelvo a tener fuerza, lo
empujo solo un poco pero Klaus esta tan molesto y toda sus energías están concentradas
en mi que no se mueve ni un centímetro cuando mis manos golpean su pecho. Él me
vuelve a sostener por los hombros y mí espalda está chocando nuevamente contra
la pared. Lo miro a los ojos y sollozo antes de desvanecerme de la nada entre
sus manos como un papel sin vida. Todo se convierte en negro y no soy capaz de
sostenerme sobre mis rodillas.
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